Cuento de Paulina (9 años, de Santiago)
En un pequeño pueblo todos los niños jugaban excepto uno, los niños lo iban a buscar, pero él se negaba, decía- quizás mañana - pero él no iba a jugar.
Un día su mamá le preguntó -¿hijo, por qué no sales a jugar?- él respondió -porque no me gusta.
Salió a la calle, vió a sus amigos jugando en el nuevo parque de diversiones y se dijo -¿para qué voy a jugar si es aburrido?-.
Pasaban los días y él no jugaba, luego un día, se aburrió y salió a jugar, sus amigos y padres estaban contentos por que el niño jugaba.
F I N