LOS ANIMALES Y LOS PÁJAROS Y LOS BICHOS PUEDEN ESCRIBIR

Cuento de Valentina (6 años, de Santiago)

Había una vez un pequeña gusanita, una pequeña avecita y una pequeña elefantita que eran muy amigas y les gustaba mucho hacer cosas pero querían hacer cosas nuevas. Y un día quisieron aprender una cosa nueva. Entonces la pajarita vió un lápiz botado y tenían una hoja y ella quiso rayar y en vez de hacerlo escribió mamá y eso lo llamó escribir, entonces les enseñó a sus amigos y amigas y a todos los demás.

Resulta que un día vieron que venía un cazador, y el ave escribió "Somos animales especiales, sabemos escribir" y lo mandó al cazador. Justo cuando iba a matar a su amiga elefantita le llegó esa carta, la abrió y la leyó pero se rió. Entonces la pajarita fue muy enojada y tomó la hoja y el lápiz y frente al cazador escribió "en verdad somos especiales en verdad sabemos hacer eso" y el cazador se quedó asombrado y se fue después con su mamá la pajarita. Un día hicieron una reunión y se juntaron todos los papás y los hijos y decidieron irse a otro lugar porque los podían cazar y hicieron un avión de animales, bichos y aves entonces todos se subieron. El papá, la mamá y la hija aves manejaban el avión y el bebé venía jugando con su avioncito de juguete.

Entonces ocurrió que el avión lo habían pintado de colores como los animales y le escribieron "animales" y los cazadores leyeron y dijeron ahí van animales y les iban a disparar cuando la avecita se dio cuenta y apretó el botón de invisible y partió muy rápido. Pero se dieron cuenta de algo; el bebé se estaba cayendo; entonces la pajarita partió volando rápido a recoger a su hermanito y luego recogió el avioncito de juguete y casi la matan los cazadores pero como todos se empezaron a caer la avecita hizo una bolsa debajo del avión, varias bien firme para que no se cayera nadie más.

La pajarita se llamaba Catalina, la gusanita se llamaba Traviesota y la elefantita se llamaba Jugatona. Y fueron al cielo de los animales, gusanos, insectos y aves y vivieron muy felices, por que ya nadie los trataba de cazar.

F I N